lunes, 12 de abril de 2010
NOTICIA PARA LOS ALUMNOS DE ESTÉTICA DEL GRUPO DE TARDES
La Noticia puede interesar a todos los grupos de Estética, mañana y tarde, y a los de la asignatura Optativa.
Iker Arrué quien, junto a Laura Vilar, vino a impartir recientemente una clase teórico-práctica en el grupo de Estética de la tarde, presenta un "solo" en el Teatro Almería, Calle Sant Lluis 64, esta noche 12 de abril a las 21 horas.
Remito la notificación recibida por email:
Nit de dansa a l´Almeria Teatre, Barcelona
abril 12, 2010
21:00
nunArt proposa una sèrie de peces de dansa a l´ Almeria Teatre al Carrer Sant Lluís nº64.
Instantes que mueren Iker Arrue · De perdidos al Río Toni Viñals i Teresa G. Valenzuela · apEgo Miquel Barcelona
http://www.nunartbcn.com/nit-de-dansa-a-l%C2%B4almeria-teatre
domingo, 11 de abril de 2010
Asignatura optativa: resumen de la clase del 6 de abril de 2010
Tomás construyó un palacio en las nubes, lo que ha llevado a varios estudiosos a escribir sarcásticos comentarios sobre la adopción por parte de los constructores de un protector semejante, cuya obra era imposible o no se aguantaba.
Sin embargo, vimos que esta historia se basaba en un cuento popular oriental, persa, posiblemente (semejante a las fábulas de Las mil y una noches), de las que existen dos variantes y varios ejemplos. en cada caso.
1.- El palacio aéreo:
La historia del vizir Ahikar (un cuento oriental del s. VI aC, al menos), y la vida de Esopo (del s. II dC, que cuenta las andanzas y obras del imaginario padre de las fábulas occidentales, a quien se atribuían toda y serie de relatos anónimos griegos y orientales) narran lo mismo: una historia cuya moraleja es la agudeza del creador.
Ahikar, o Esopo, están al servicio de un rey babilónico. Éste se ve presionado por un faraón egipcio que le pone a prueba. Le pide que en poco tiempo construya una torre en los aires, so pena de ver cómo el reino de Babilonia pasa bajo el mando del faraón. No era la primera vez que el rey se veía sometido a semejante prueba. Pero hasta entonces, Esopo -o Ahikar-, su consejero, había sabido hallar una solución a un problema irresoluble, a un acertijo.
Sin embargo, el consejero había desaparecido. Denunciado por su sobrino (los creadores no tienen descendencia directa, son únicos), envidioso de su ingenio, por traidor, había sido apresado y ejecutado.
Es entonces cuando el verdugo confiesa que había desobedecido la orden: el consejero seguía vivo, pero preso. El rey de Babilonia lo manda liberar al momento, y le suplica le resuelva el conflicto planteado.
Para el consejero se trata de un problema sencillo. Éste está familiarizado con la oscuridad. Su mismo físico, como el nombre lo denota, le aparta del común de los mortales, y le obliga a ser un marginal (Esopo significa El que no tiene pies iguales -a + iso + pos-, es decir, el Cojo, una deficiencia física común a todos los creadores, en el imaginario de todas las culturas). Por tanto, es capaz de ver donde nadie puede ver. La falta de luz no le impide alumbrar una solución, echar luz sobre un problema intrincado, hallando la vía de acceso, la manera de abordar el problema y su solución. Disuelve el conflicto. Desenreda la enrevesada cuestión planteada: construir en el aire.
A partir de entonces, de nuevo, se pone a prueba la inventida del consejero. Halla una solución ingeniosa: manda que niños y enanos aprendar a volar sobre águilas adiestradas; una vez en el aire, capaces de trabajar, solo hace falta que el faraón proporcione el material y lo envíe a las alturas, algo que no puede llevar a cabo: ningún pájaro es capaz de transportar los hercúleos bloques de piedra necesarios. Nuevamente, el rey de Babilonia sale victorioso del embite.
La construcción celestial es una prueba de ingenio. Manifiesta la capacidad inventiva del consejero, del creador, capaz de emprender lo que nadie ha podido levantar.
2.- El palacio interior
Este tipo de edificio, situado donde nadie se lo espera, y que aparece como una imagen del ilimitado talento del creador -admirado y tomado como modelo y patrón- presenta una variante sustanciosa.
Platón fue el primer autor quien describió una ciudad ideal en su diálogo La Républica, una estructura geométrica perfecta, compuesta por tres anillos concéntricos dispuestos alrededor de un centro más elevado, el acrópolis en el que moran los dioses, a cuyo alrededor se disponen los gobernantes, los militares y los artesanos, los tres estamentos que conforman la ciudad ideal y que, en función de su rango, se disponen más o menos cerca del centro religioso.
Para Platón, la ciudad ideal era una imagen del alma, concebida como una plaza fuerte, en la que las distintas facultades del alma se ponían al servicio del órgano central, la razón, en contacto permanentre con el Uno (la divinidad platónica).
Esta estructura metafórica tuvo un gran divulgación (sin duda gracias a las conquistas orientales de Alejandro).
Fue recogida por la mística de las tres religiones monoteístas, cuyos textos tardíos manifiestan una fuerte influencia platónica o neoplatónica, aunque la creencia en la existencia de moradas celestiales ya estaba presente en todas las religiones paganas. Pensemos que los dioses siempre viven en deslkumbrantes moradas aéreas o situadas en lo alto de las cumbres (el Olimpo, en Grecia, por ejemplo).
Sin embargo, estas estructuras, gracias al platonismo, se dotaron de un simbolismo moral.
Así, el Tercer libro de Enoch (un texto hebreo del s. III dC, atribuido a un patriarca antediluviano), describe la ascención de Enoch, raptado por Yavhé. A medida que se aleja de la tierra, del mundo material, la luz se acrecienta hasta que llega a las puertas de una serie de siete palacios celestiales, construidos con materiales preciosos, que tiene que atravesar -después de haber hallado las puertas de acceso, siempre escondidas, y de haber encontrado el camino en la intrincada planta de cada palacio- hasta llegar hasta la séptima y última morada, ocupada por Yavhé, la fuente de toda luz.
Este viaje es mental. Se lleva a cabo en el espacio (cuando el alma extasiada sale del cuerpo), pero también en el interior del patriarca. Es un viaje exterior e interior. Enoch se adentra en si mismo hacia Dios, y este viaje se ve puesto a prueba por la existencia de barreras, los palacios deslumbrantes, que le ciegan, poniendo a prueba sus luces, su inteligencia y la pureza de su espíritu.
La místicas cristiana e islámica desarrollaron esta imagen: así el místico sufí Al-Nuri, en un célebre texto extático, Castillo de los corazones, escrito en Bagdad en el s. VIII dC, y divulgado por todo el "imperio" árabe, describe su alma como un conjunto de siete palacios concéntricos que deben ser recorridos durante un ejercicio de introspección cuando el alma se vuelca hacia sí misma en busca de Dios, quien ya no se halla fuera, sino dentro del ser humano.
Este corto texto influyó decisivamente en las célebres Casillos o Moradas interiores de Teresa de Jesús (s. XVI): el alma, de nuevo, se presenta como un conjunto de fortalezas que deben ser superadas cuando Dios llama al espíritu. Son fuertes impenetrables que constituyen barreras que deben de ser sorteadas, superadas, a fin de que se manifieste, no solo o no tanto el ingenio del hombre, su agudeza, sino su pureza, su inteligencia no contaminada.
De este modo, el simbolismo del palacio celestial de Tomás se enriquece. No solo es una manifestación del talento del patrón de los arquitectos -un acto de soberbia inútil, podríamos pensar- sino que dicha construcción, a la que solo llegan las almas inmortales (libres del peso mortal de la materia y las faltas), ofrece un abrigo seguro y eterno al alma, simbolizando la eternidad o inmortalidad del alma, ya que proporciona la verdadera vida, la vida eterna.
Así, la imagen de la arquitecturea que se desprende de la fabula de Tomás y el rey de la India, es la de una construcción en defensa de la vida (para siempre, en este caso).
La arquitectura es presentada como un medio gracias al cual los humanos logran protegerse de las inclemencias y los enemigos que acechan su vida.
Las mismas tumbas también proporcionan un abrigo seguro para lo que queda del hombre, su espíritu.
La arquitectura y la ciudad son mecanismos que actúan en favor de la vida; son techos protectores contra los envites de la suerte y de la muerte, mecanisnmos gracias a los cuales los humanos se componen un abrigo que se interpone a la muerte -que ellos mismos, en su desafío a la creación divina, han despertado de su letargo.
Nota: recordar que en una entrada anterior se proporcionó una antología de los textos citados (salvo La República)
Arte e ilusión: Paul Haesaert, Une visite à Picasso (1950), y Henri-Georges Clouzot, Le mystère Picasso (1956)
Le mystère Picasso, de H.G. Clouzot, es un célebre documental - del que solo se muestra un fragmento- sobre las habilidades manuales de Picasso, la rapidez, casi circense (como se le ha reprochado), con la que dibujaba.
El corto de Paul Haesaert, Una visita a Picasso, ambién en los años cincuenta cuando Picasso vivía en un castillo en el sur de Francia, es quizá aún más mágico -o más engañoso-, ya que Picasso, literalmente, pinta en el aire: http://www.archive.org/details/afana_visit_to_picasso
Si no os lo(s) han mostrado en otras asignaturas o cursos, vale la pena contemplarlo(s). No trata del "misterio" picassiano, reducido a un juego de manos, pero ilustra(n) bien temas como la fascinación que el arte mimético despierta, el poder ilusorio de la imagen, arte y nada (la diferencia "ontológica" o esencial entre la realidad y su doble que se despliega en al aire, sin ser "nada" -más que luz o líneas).
sábado, 10 de abril de 2010
MENSAJE PARA EL GRUPO DE MAÑANAS DE TERCER CURSO DE ESTÉTICA
El miércoles 14 de abril, la clase de Estética tendrá dos partes:
empezará, como de costumbre, a las 8.30, en el aula habitual, para seguir con el tema iniciado en la última clase lectiva.
A las 10 de la mañana, el actor y autor de teatro, Marcel Borràs, impartirá una clase sobre creación e interpretación, a partir de su experiencia.
La participación activa será bienvenida.
Marcel Borràs (1989) acaba de estrenar la obra de teatro Dictadura-Transició-Democràcia, en el Teatre Lliure de Barcelona, en la que ejerce de actor, así como de autor de una de las tres partes, la última, dedicada al periodo democrático, que componen la obra.
De este modo, se podrá tener la visión de un creador, en su doble faceta de escritor y de intérprete (si es que tal diferencia existe), con una edad similar a la mayoría de vosotros.
Al mismo tiempo, el espacio (escénico) será abordado, no desde la arquitectura, sino desde la literatura y el teatro. Igualmente, se podrá tener una aproximación a las artes plásticas y escritas contemporáneas.
Marcel Borràs también ha practicado las artes audiovisuales y el cine.
Quisiera, finalmente, agradecer a todos los que siguieron la reciente intervención del cineasta Lorenzo Recio, todo y la duración de la sesión (que acabó a las 12h).
La conferencia de Marcel Borràs, en el aula C-B6,está abierta a todo el mundo.
El Lliure propone un viaje teatral por la historia reciente
4 equipos de autores y directores crean 'Dictadura-Transició-Democràcia'
J. A. - Barcelona - El País, 08/04/2010
" Desde lo alto de las farolas cuatro efigies nos contemplan: son las banderolas con los rostros, retocados a lo Warhol, de Franco, Suárez, Tarradellas y un jovencísimo e idealizante Felipe González. Simbolizan las cuatro estaciones, las cuatro partes que componen uno de los proyectos más ambiciosos del Teatre Lliure, el espectáculo Dictadura-Transició-Democràcia, que se estrena hoy (hasta el 2 de mayo) y en el que cuatro equipos de autores y directores de diferentes generaciones pasan revista, sin ánimo de exhaustividad, a la historia reciente de Cataluña y España.
En cuatro piezas de 20 minutos cada una, los participantes en este singular encargo han recreado a su manera el año en que nacieron aludiendo a las vicisitudes políticas y sociológicas de entonces. Los actores (también de distintas generaciones) son los mismos para todas las historias, como lo son los responsables de escenografía y luces, aunque los espacios son diferentes partes de la sala Fabià Puigserver por los que tendrá que ir transitando el público. La propuesta se complementa con un coloquio, una exposición y dos lecturas de poemas de las diferentes épocas evocadas o conjuradas. Estas son los años 1962 (Dictadura 1, a cargo de Xavier Albertí y Lluïsa Cunillé), 1968 (Dictadura 2, Roger Bernat), 1978 (Transició, Jordi Casanovas), y 1989 (Democràcia, Nao Albert y Marcel Borràs). La "tragicomedia" de Cunillé y Albertí, explicó ayer el director, transcurre en los momentos en que el régimen franquista exhibe la curiosa etiqueta de "democracia orgánica" y se produce el "contubernio de Múnich" (Arriba dixit). Es el tiempo de las suecas, el Spain is different y el "atado y bien atado". En un piso en el Eixample un ama de casa alquila sillas para ver su recién adquirida televisión, en la que un tal Raphael ganará el festival de Benidorm. Entre los personajes, un recién liberado de 10 años de trabajos forzados, una puta con experiencia en la Sexta Flota y un cura comunista. La obra incluye referencias a Berlanga, Buñuel y Marisol.
Bernat, por su parte, ha montado su pieza en torno a la grabación sonora del mítico concierto de Raimon en la facultad de Ciencias Políticas y Económicas de Madrid el 18 de mayo de 1968. Lograr esa grabación perdida ha requerido, explicó, toda una pesquisa cuasidetectivesca. El creador ha construido un artificio escénico para hacer llegar esa cinta inédita al público y trasladarlo a mayo del 68. Casanovas centra su historia en un plató de televisión de la transición y a través de una anécdota de censura protagonizada por Montserrat Roig se pregunta qué se hizo mal entonces y por qué se rebajaron las expectativas. Por último, Albert y Borràs, que también actúan, parten de un diálogo entre dos jóvenes de 20 años en el País Vasco para confeccionar "un thriller político" y observar que el cambio "no lo ha sido tanto" ".
martes, 6 de abril de 2010
MENSAJE URGENTE PARA TODOS LOS ALUMNOS DE ESTÉTICA (GRUPOS DE MAÑANA Y TARDE DE LA ASIGNATURA TRONCAL, Y DE LA OPTATIVA)
l'infante,l'ane et l'architecte
lorenzo recio | Vídeo MySpace
Mensaje para los alumnos del grupo de mañanas de Estética, pero también para todos los alumnos de estética:
El miércoles 7 de abril (mañana) la clase de Estética tendrá lugar en la:
Sala de Actos (de 8.30 a 10 horas -la Sala de Actos está reservada, a partir de entonces, para una asignatura de Proyectos) y luego, en el aula habitual (C-B6) (como máximo hasta las 11.30, en función del debate que pueda surgir).
La clase será impartida por el cineasta francés (habla castellano) Lorenzo Recio, quien proyectará y comentará dos cortometrajes (mitad de animación) suyos:
http://www.myspace.com/lorenzorecio
EL BAILE DEL MINOTAURO (1998)
LA PRINCESA, EL ASNO Y EL ARQUITECTO (2001)
presentados en diversos festivales y premiados reteradamente. Han sido finalistas delos Premios César franceses.
Se trata de una clase "normal" en la que, como volverá a ocurrir próximamente (y ya ha ocurrido en el grupo de la tarde) un creador presenta y comenta su obra. La participación activa será bienvenida
Intentaremos empezar puntualmente
Buen inicio del tercer trimestre
Hasta mañana
Pedro
lunes, 5 de abril de 2010
Preparando próximas sesiones... (Asignatura Troncal - Grupo Tardes)
EL MAGNATE FRANÇOIS PINAULT ABRE EN VENECIA UN NUEVO ESPACIO PARA SU COLECCIÓN
Catalina Serra - Venecia - 04/06/2009 - El País.
Un niño de plástico observa asombrado la rana que sostiene en la mano derecha. Está allí, blanco, mirando la plaza San Marcos, ajeno a los turistas. Lo fotografían desde el vaporetto porque saben que será un nuevo icono, esta vez moderno, de Venecia, esa "señora" harta ya de que la consideren un parque temático de lo viejo.
El niño de la rana está en la punta del triángulo que forma la antigua aduana del mar reconvertida ahora en museo de arte contemporáneo tras una brillante intervención del arquitecto japonés Tadao Ando. Parece una escultura clásica, alejandrina, pero su autor es un artista californiano actual (Charles Ray), que ha tenido el privilegio de dejar su sello en la desembocadura del Gran Canal gracias al multimillonario francés François Pinault. Éste se mostraba exultante ayer en la presentación del nuevo centro de arte, que exhibe parte de su colección y que abrirá al público el sábado, víspera del inicio de la 53ª edición de la Bienal de Venecia.
Pinault, de 72 años, tiene que demostrar varias cosas estos días. En 2007 ganó el concurso convocado por el Ayuntamiento de Venecia, empeñado en darle vida a este antiguo edificio del siglo XVII, abandonado y casi en ruinas, que durante siglos fue aduana de mar. Competía por dotar al lugar de un nuevo museo con la Fundación Guggenheim, que aportaba un proyecto de Zaha Hadid, y las controversias fueron fuertes. Ayer, pues, era su día. Más importante incluso que cuando en 2006 presentó por primera vez su colección en el Palazzo Grassi de Venecia, antes emblema de Fiat y desde entonces propiedad de un hombre que comenzó siendo empresario de maderas y se ha retirado como dueño de un imperio que incluye desde Gucci a la FNAC pasando por un equipo de fútbol o la casa de subastas Christie's. Este último aspecto, por cierto, justifica -más que su propia colección- que algunos medios consideren a Pinault la persona más influyente del arte contemporáneo.
El interés era doble. Por una parte, la recuperación del edificio. Por la otra, la presentación de la colección. La restauración dirigida por Ando parece respetuosa. Ha eliminado los muchos añadidos al edificio construido por Giuseppe Benoni en 1675. También ha recuperado el revestimiento inicial de ladrillo y las vigas de madera de sus nueve grandes naves. Sólo ha mantenido un añadido posterior; en el centro del triángulo que conforma una especie de patio cuadrangular en el que ha creado un cubo de hormigón tratado flanqueado por dos escaleras al piso superior.
La exposición, 300 de las más de 2.500 obras de la colección de Pinault, se presenta bajo el título de Mapping the studio, título de un conocido vídeo de Bruce Nauman y se supone que quiere mostrar el paralelismo entre "la dimensión íntima del estudio del artista y la visión personal y apasionada de un coleccionista", según los comisarios Alison M. Gingeras y Francesco Bonami. Nada de esto se aprecia en la visita. Se trata más bien de una sucesión de obras relacionadas de un modo más o menos temático en un montaje sobrio y elegante que se divide entre la nueva sede de Punta della Dogana y el Palazzo Grassi, hasta ahora única sede de la Fundación Pinault en Venecia. El arco cronológico es amplio, desde los cincuenta (Fontana) hasta hoy, con abundancia de piezas realizadas en la última década.
Ofrece, eso sí, algunos elementos de reflexión. Uno es la constante alternancia entre la pulsión de muerte y de juego que aparece en muchas de las obras. Como en Fucking Hell, nueve vitrinas de los hermanos Chapman (reconstruidas después de su destrucción en un incendio en 2000) en las que se recrea a modo de dioramas el infierno nazi transformando los escenarios bélicos y campos de concentración en una especie de abismo lleno de orcos sanguinarios, cadáveres despedazados y cerdos comiendo las entrañas de los caídos. Casi es divertido ver tanta atrocidad. Como lo es, aparentemente, la espectacular instalación de Piotr Uklanski con la que recibe al visitante el Palazzo Grassi.
Maurizio Cattelan, que parece junto a Cy Twombly (omnipresente) un artista fetiche de Pinault, también juega al morbo con unas esculturas que se asemejan a cadáveres amortajados. Y calaveras, de diferentes colores, también son ofrecidas por Cady Noland. La ironía o el juego con los dramas contemporáneos ha sido una constante en el arte de los últimos años y no es extraño que aparezca en la colección de Pinault. La provocadora escultura de un Bush en plena bacanal orgiástica consigo mismo de Paul McCarthy es un buen ejemplo. Robert Gober empapela la sala de sexos masculinos y femeninos y Takashi Murakami convierte en monumental arabesco el semen que desprende el personaje de manga de su divertida escultura. El arte de estos tiempos ha buscado el espectáculo y la provocación, pero detrás de las risas y el juego muchas veces se oculta la desazón que planea estos días sobre la laguna veneciana.