sábado, 29 de mayo de 2010

ASIGNATURA-VIAJE DE LIBRE ELECCIÓN: Trabajos


Como comentamos en una de las sesiones preparatorios, grupos de dos o tres personas tienen que preparar un tema que deberán exponer durante el viaje en el lugar que escojan, y tratar de suscitar un debate.

Sin embargo, la bibliografía sobre Etruria es escasa y, sobre todo, dado el casi total desconocimiento de la lengua etrusca (que se lee -el alfabeto es griego- pero no se entiende, salvo unas pocas palabras, expresiones y giros o estructuras gramaticales-, y de la que, por otra parte, no se han conservado textos largos y significativos), la mayoría de los estudios acaban por repetirse o son excesivamente arqueológicos, apegados a describir las trazas halladas.

Por eso, sugiero que los trabajos (que pueden centrarse en presentar yacimientos) también pueden estar dedicados a las culturas romana y griega -de las que la etrusca bebe-, junto con estos posibles temas más genéricos o transversales (lista no exaustiva y que no implica obligación alguna de seguirla):

El orden arquitectónico toscano (que es etrusco)

Los etruscos según Vitrubio (muchas menciones en el tratado vitrubiano sobre arquitectura)

Los etruscos según Tito Livio (La Historia de Roma, de Tito Livio, que se vende estos días hasta en los quioscos, incluye muchas referencias a los etruscos y al pasado etrusco de Roma)

Italia antes de Roma: Etruria, Magna Grecia (colonias griegas en Italia) y Cartago.

Etruria y Oriente

Religión etrusca, Pitagorismo y Orfismo.

¿Quiénes eran los Tarquinios? (a quienes Spielberg quiere dedicar una película)

La moda de lo etrusco en el siglo XIX

El foro republicano -etrusco- de Roma

¿Religión etrusca o superstición?

Rito fundacional romano, es decir, etrusco

¿Qué debe la arquitectura romana a la etrusca?

El más allá en Mesopotamia, Egipto, Grecia, Roma y Etruria


Suerte

viernes, 28 de mayo de 2010

TRONCAL TARDES: EVALUACIONES

Hola a todos

Una vez finalizadas las clases todavía sigo pendiente de recibir bastantes de vuestros comenarios. Pusimos como fecha límite el próximo domingo 30, de manera que pueda tener un par de días para coregirlos y colgar la nota, junto con la del examen, el miércoles (o jueves) de la semana próxima.

La nota de curso será una media ponderada entre el examen (70) y el trabajo (30) y estará disponible en Atenea y en el panel exterior del departamento (séptima planta).
El comentario es condición necesaria para aprobar por curso.

Aquellos cuya media sea inferior a 5 (o no se hayan presentado de alguna de las dos partes) deberán presentarse al examen final de junio.

Pongamos que serán unos pocos.
Al resto,
Feliz e "idiota" (o ilustrado) verano!!


Albert Imperial


PS: Gracias a todos los que habéis seguido el curso con regulariad, por vuestra presencia y participación.

miércoles, 26 de mayo de 2010

TODAS LAS ASIGNATURAS (MAÑANAS): PRUEBAS


PARCIALES

I.- ASIGNATURA OPTATIVA

Único parcial:

La lo largo del curso, se ha narrado, de manera fragmentaria, un relato sobre el origen o la fundación del espacio habitado, desde el nacimiento de la divinidad o el héroe fundador o creador hasta sus últimas aventuras.
Más allá de las inevitables diferencias culturales, reconstruye este relato.

II.- ASIGNATURA TRONCAL (MAÑANAS):

Segundo y último parcial

Dos temas: el primero, obligatorio, y el segundo, opcional

Tema obligatorio:

El presente curso de estética ha contado, de manera necesariamente parcial, el encuentro entre el ser humano y la creación natural y, sobre todo, artística: cómo se produce, qué condiciones se tienen que cumplir, qué figuras se encuentran, y qué se persigue.
Reconstruir, en un único texto sintético, dicho encuentro (dicho proceso de conocimiento sensible), es decir, contad y razonad qué es la estética, cómo opera, y qué pretende.

Tema opcional:

Describir y analizar una de las distintas entradas siguientes del blog de Estética (La casa por el tejado):

- Uno de los varios textos periodísticos sobre arte, copia y fraude (dos de los cuáles han sido introducidos hace pocos días)

o

- la versión o interpretación que el cineasta y cantante Cameron Mitchell realiza, en un fragmento de su película, del mito sobre el origen de Eros, de Aristófanes, contado por Platón en El Banquete, mostrada y comentada por la profesora Jéssica Jaques (UAB) en su conferencia.

El fragmento de la película y el texto platónico (en castellano), es decir, el original (aunque traducido a una lengua moderna) y la versión, variación o interpretación moderna, fue "colgada" al día siguiente de la conferencia.


FINALES

Tiienen que ir al examen final los alumnos siguientes:

ASIGNATURA OPTATIVA:

Quienen hayan suspendido o no hayan realizado el único parcial, o hayan suspendido el trabajo voluntario entregado como sustituto del examen parcial

ASIGNATURA TRONCAL (MAÑANAS)

Ambos parciales, junto con el resultado del trabajo obligatorio (breve texto con un resumen y un comentario de un texto recomendado en la bibliografía de la asignatura, o de otro texto previamente pactado), promedian.

Si la nota resultante es inferior a cinco (aprobado), se deberá presentarse al examen final.

En este caso, las personas que han suspendido, no han realizado un parcial o no han entregado el trabajo, deberán tratar una única pregunta.
Quienes hayan suspendido ambos parciales, no hayan entregado el trabajo y hayan faltado a un parcial, o no se hayan presentado a ninguna prueba, deberán responder a dos preguntas.

Las fechas de los exámenes finales son:

Asignatura optativa:
Martes 15 de junio, de 11.30 a 14.30, en el aula C-B3

Asignatura troncal (mañana y tarde):
Jueves 17 de Junio, de 8.30 a 11.30, en las aulas C-b1 y C-B2

Las notas, tanto de los parciales como el resultado por curso, y del examen final, se "colgarán" en el portal Atenea.

Mucha suerte

lunes, 24 de mayo de 2010

ASIGNATURA-VIAJE DE LIBRE ELECCIÓN: Bibliografía


En el artículo electrónico siguiente (cuya dirección aparece abajo), dedicado al dios de los muertos etrusco Carún (basado en el griego Caronte), publicado en Wikipedia, se encuentran, al final del texto, dos enlaces externos.

Remiten a dos textos de dos de los mejores especialistas sobre los etruscos. El primero es un artículo corto generalista pero útil; el segundo, de Dominique Briquel, en formato PFD, se trata de un libro fundamental sobre el legado de la religión etrusca y su relación con el cristianismo. Muy recomendable:

http://fr.wikipedia.org/wiki/Charun

Una versión abreviada, en forma de artículo, del libro de Dominique Briquel sobre religión etrusca y cristianismo, en:

http://bcs.fltr.ucl.ac.be/FE/14/haruspices.htm

Finalmente, en el enlace siguiente se halla un capítulo de un libro (en formato PDF) del antes mencionado especialista en cultura y sobre todo religión etruscas, Dominique Briquel, sobre el sacrificio en Etruria:

kubaba.univ-paris1.fr/2000/fete_dieux_hom/BRIQUEL.pdf

Copiando estos enlaces y vertiéndolos en cualquier servidor de internet es posible acceder a estos artículos (de Wikipedia con los enlaces a las dos primeras referencias bibliográficas citadas, a la versión abrevida del libro, y al capítulo sobre el sacrificio etrusco)

domingo, 23 de mayo de 2010

ASIGNATURA TRONCAL (MAÑANAS): Orson Welles: F For Fake (1974)





















Arte, ¿original o copia?

La última película de Orson Welles -un documental sobre el falsificador de cuadros más célebre del siglo XX, Elmyr del Hory-, y la mejor reflexión sobre el valor o el sentido del arte jamás filmada.

TODAS LAS ASIGNATURAS: Para preparase anímicamente para los parciales y exámenes

sábado, 22 de mayo de 2010

ASIGNATURA-TRONAL (MAÑANAS): la falsedad en el arte, o cómo apreciar un fraude


Van Meegeren, la vanidad del falsificador

MANUEL VICENT, El País, Babelia, 22/05/2010

Demostrar que un cuadro es falso es casi tan difícil como demostrar que es auténtico. Este detalle estuvo a punto de llevar a la horca al copista de Vermeer, autor de una versión perfecta de Los discípulos de Emaús, que se llevó su secreto a la tumba

Miguel Ángel le vendió al papa Julio II como esculturas griegas algunas que él mismo había esculpido de propia mano. Era una estafa, pero no dejaban de ser esculturas auténticas de Miguel Ángel y sin duda con el tiempo fue el Vaticano, como siempre, el que salió ganando. Muchas veces le llevaban a Picasso uno de sus cuadros para que lo autentificara. Hubo casos en que el pintor se negó a reconocer su propia obra si esta ya no le gustaba. "¿Pero, maestro, no recuerda que le he comprado esta pintura a usted en persona en este mismo taller?", exclamó un coleccionista angustiado. "Es que yo también pinto a veces Picassos falsos", contestó el pintor.

A principios del siglo pasado el marchante Ambroise Vollard, el descubridor de Picasso, se pasaba el día dormitando en su tienda de la Rue La Boétie a la espera de que cayera por allí algún coleccionista a comprarle un cuadro. Un día sonó la campanilla y entró un americano de Oklahoma. Quería un Cézanne. El marchante le mostró seis óleos del pintor, los únicos que tenía, a quinientos francos cada uno. "Si me hace un precio, le compro los seis", dijo el comprador muy sobrado. "En ese caso le cobraré 3.000 francos por cuadro". El americano quiso saber el motivo de semejante veleidad. "Tiene su lógica", contestó el marchante. "Usted sólo me da dinero y a cambio yo me quedo sin un solo Cézanne". Otro día sonó la campanilla y entró en la tienda un clochard muy andrajoso con un pequeño lienzo en la mano. Estaba firmado por un tal Van Gogh y representaba a un tipo de mirada salvaje, la barba rojiza, el rostro anguloso bajo un sombrero de fieltro. Era un autorretrato. El clochard estaba dispuesto a cedérselo por cualquier cantidad que le permitiera comprarse una botella de calvados. El señor Vollard reconoció la figura del lienzo a primera vista y le dijo al clochard que el cuadro era falso. El autorretrato auténtico de Van Gogh se lo había vendido el propio marcharte al barón de Rothschild y estaba colgado en la chimenea del salón principal de su mansión en París. Puesto que era una copia mala que no valía siquiera una botella de calvados el clochard abandonó el lienzo en la tienda y se largó sin dejar rastro. El falso autorretrato de Van Gogh quedó arrumbado en el suelo entre otros cuadros y cachivaches, de forma que desde la mesa Vollard tenía siempre a la vista aquella figura de rostro de cuchillo, que no le apartaba su mirada salvaje como si le recriminara su pasividad disuelta siempre en una continua modorra. Después de algunos meses esa figura se había convertido en una obsesión. Aquellos ojos estaban vivos y expresaban una verdad. Para salir de dudas, con el lienzo bajo el brazo el marchante se dirigió a la mansión del banquero y pidió comparar los dos autorretratos. Le bastó un solo minuto para llegar a la conclusión de que el Van Gogh auténtico era el del clochard, pero cuando preguntó por él en Montmartre le dijeron que se había arrojado al Sena.

Todos los cuadros son falsos mientras no se demuestre lo contrario. Cuando André Malraux fue nombrado por De Gaulle ministro de Cultura inició la labor en el ministerio con dos actos simbólicos: primero obligó a limpiar todas las fachadas de París y después se paseó por todos los museos, tiendas de cuadros y galerías, requisó los lienzos falsos de Utrillo y de Corot que encontraba, hizo con ellos una pira en la plaza de Ravignan y así ardieron al menos trescientos lienzos atribuidos a estos dos pintores. Si un ángel exterminador realizara un vuelo rasante sobre todos los museos y pinacotecas del mundo y acercara su espada flamígera a todas las obras de arte falsas o mal atribuidas desde el tiempo de los faraones hasta hoy serían muy escasas las que resistirían la prueba del fuego hasta el punto de que gran parte de la historia quedaría vacía. Pero demostrar que un cuadro es falso es casi tan difícil como demostrar que es auténtico. Este detalle estuvo a punto de llevarle a la horca a Van Meegeren, al falsificador de Vermeer.

Cuando al final de la Segunda Guerra Mundial en la Bélgica liberada comenzó la caza de colaboradores con los nazis la investigación llegó hasta las oficinas de un banquero en cuyos papeles constaba la venta al mariscal Goering de un cuadro de Vermeer, titulado Mujeres sorprendidas en adulterio. El banquero se sacudió las pulgas de encima delatando al verdadero vendedor, un tal Van Meegeren, pintor de tercera categoría, quien fue detenido el 29 de mayo de 1945 y después de un juicio rápido se le condenó a muerte por traición a la patria y colaboración con el enemigo. En el juicio Van Meegeren manifestó en su defensa que había falsificado ese cuadro. No sólo ese, perteneciente a la colección privada de Goering, sino también otros del mismo pintor. Durante años se había vengado de la indiferencia que despertaba su talento falsificando al más grande artista holandés del siglo XVII, del que sólo se conocían 37 obras. De hecho uno de sus cuadros falsos, Los discípulos de Emaús, había sido certificado por Brodius, el especialista de más prestigio, como una obra maestra de Vermeer y la Sociedad Rembrandt la había adquirido por 170.000 dólares. Los jueces no le creyeron, dada la perfección del trabajo. Pero en este caso su vanidad de artista entró en colisión con la muerte. Pudo haber repetido la hazaña del general Della Rovere, un impostor que se dejó fusilar como héroe, siendo un simple falsario con dotes de actor que había engañado a los nazis. Aunque a Van Meegeren le halagaba que su talento fuera reconocido públicamente ante un tribunal, no estaba dispuesto a arrastrar su vanidad hasta el pie de la horca.

Para demostrar su inocencia pidió que le llevaran a la celda un lienzo y todos los colores, aceites y pinceles necesarios. Comenzó a falsificar el cuadro de Vermeer titulado Jesús entre los doctores. Dada la habilidad de su mano, a mitad del trabajo, los jueces cambiaron de opinión. La pena de muerte por traición a la patria, malversación del patrimonio nacional y colaboración con el enemigo fue conmutada por una condena a dos años de cárcel por simple falsificación. Viendo que había salvado el pellejo Van Meegeren se negó a descubrir su secreto. Cómo envejecía el lienzo, cómo obtenía los mismos pigmentos que usaba Vermeer, cómo disolvía las tintas viejas, cómo sometía al horno la tela para conseguir el craquelado peculiar del siglo XVII, cómo pegaba al lienzo pelos de comadreja sacados de los pinceles de la época y otras manipulaciones todavía más elaboradas se las llevó Van Meegeren a la tumba.

Queda dicho que demostrar la falsedad de un cuadro es a veces una labor muy ardua. En este caso, más allá de la sentencia del tribunal, el juicio continuó entre historiadores y estetas por un lado, físicos y químicos por otro. Unos seguían defendiendo la autenticidad de los Vermeer, pese a la propia confesión del falsificador. Las palabras que adornan los sentimientos estéticos ante cualquier obra de arte pueden formar un laberinto del que es imposible salir. Así sucedía con el cuadro Los discípulos de Emaús, hasta que fue sometido a un examen químico en un laboratorio inglés donde se demostró que Van Meegeren había usado fenol formaldehído para disolver las tintas secas y el azul cobalto mezclado en el lapislázuli, dos sustancias que no fueron descubiertas hasta el siglo XIX. Finalmente Van Meegeren había sido científicamente desenmascarado, pero de esta afrenta ya no se enteró, puesto que murió antes de un ataque al corazón en la cárcel, en 1947. Algunas esculturas griegas del Vaticano son de Miguel Ángel y en el Rijksmuseum de Amsterdam los falsos Vermeer son tanto a más visitados que los auténticos.